domingo, 10 de mayo de 2026

No vamos a llamar virtud a la amputación del goce.


 https://www.youtube.com/watch?v=otuDAwqOE20

Parte de la oscuridad era culpa. Una carga católica. El yang de la bondad. Una culpa no pedida, un lastre al disfrute que, como una balanza, asaltaba al chico astro tras cualquiera de sus deslices: un “no deberías”, un “no tendrías que”, un autocastigo automático que acabo de ver reflejado en el espejo.

Tantas veces el chico astro pensó que no merecía el placer, que a veces se atiborraba de él.

No sé de dónde viene esta culpa. Si nace de una infancia de cuidados maternos y paternos en los que ellos sufrían y luchaban, y él de alguna manera quería poner su grano de arena sufriendo también. O si es algún desliz divino o social que le hizo sentir que la culpa y el autocastigo eran la justificación que nadie, y a la vez todos, esperaban.

Aquel chico astro se vio sintiéndose culpable tras cada orgasmo, amargando cada victoria. Y hoy lo miro en el espejo, tras un momento de breve placer, buscando decadencia donde solo había ganas de un rápido goce que a nadie hacía daño.

Ya está bien, mi niño. Mereces el placer, porque eres quien más lo puede gozar. Goza por mí, que no necesito que sufras. Ya está bien de culpas y cargas. No tienes que expiar tus pecados por todos los que te rodean. No comiste la manzana del árbol de la vida.

Mi niño, mi dualidad, déjate llevar, que yo agarro las riendas del pesar.

Y no me voy a cargar con el sufrimiento, no me entiendas mal. Pero hay que elegir dónde sufrir; hay que jugar las cartas en cada lugar.

Flota, florece, crece. Y si envejeces, que ejerzas la vida hacia arriba. Que el kaizen sea la espiral de la eterna virtud. Porque el pecado es sano cuando amanece entre la víspera de la esperanza y cada rayo de sol. Aunque carguen con culpa mil pesares, aunque vuelen lejos entre las brumas de la soledad, tú solo eres una cometa al viento que vive llegando cuando sopla, cuando huye como la tormenta inmensa, como la vida expresa.

Y si quieres que baile, bailamos, mi niño, mi orgullo, mi pena, mi alegría. Vamos de la mano. Y que se acabe la culpa, porque no eres culpable de nada. No eres espina de ningún crimen ni arrastras la carga que no debe ser extinguida.

Vuela sin miedo, sin pestañear. Se acabó el qué pensarán, se acabó el qué dirán, porque yo gritaré más fuerte. Y entre las nubes, el amanecer, los cielos, los rayos, la lluvia y tu querido caos ordenado.

Esto se acaba, porque he visto a la culpa acusándote cuando no debía.

viernes, 1 de mayo de 2026

No todo silencio necesita ser corregido.


 “Soy un niño que cuida al Sol; soy la sombra que enfría tras el calor.”

 

Estoy enamorado de esa imagen que me generó la IA tras una charla. Representa bastante. Es de estas cosas que a más las miro más trozos encuentro que me dicen "cosas".  Mi dualidad, esos dos modos que durante años fueron incompatibles y que ahora empiezo a darme cuenta que tanto se necesitan el uno al otro.

Hay un término llamado "hopium" 

"Hopium" is a colloquial portmanteau of "hope" and "opium" used to describe a, often irrational, clinging to positive outcome


El mundo se ha vuelto más oscuro, menos naif de lo que fue en los 90, en los que incluso los yonkis eran de colores y se podía hacer series de humor con ellos. Hoy son zombies. Los gobiernos eran corruptos pero hoy parecen satánicos, y sin embargo, desde hace unos meses veo glimpses de esperanza, como brotes verdes naciendo entre las rocas.  

Hoy me preguntaba si veo esa luz porque yo mismo la veo en mí mismo.  Si acaso estoy proyectando desde el sentimiento sintético al mundo complejo y holista. Pero incluso en el cine me ocurre... en un mundo de Interstellares hacen falta Projects Hail Marys. 

Hay un famoso experimento: Las ratas se rinden tras 15 minutos cuando están en agua. Se dejan morir ahogadas.  Pero si un humano las saca las seca y las deja descansar...la siguiente vez que las pongan en el agua estas aguantan durante horas.   

La misma rata, el mismo agua, el mismo cuerpo...Hopium 


Llevan años diciendo que nadie nos va a sacar de esta piscina sin fondo. Y aquí estamos, y aquí estoy...Porque como decía el Agente Smith;
 

"La esperanza, es la quintaesencia del engaño humano, simultáneamente, la fuente de su mayor fuerza y de su mayor debilidad".

The Witness by Adam Jones Introduces The Gibson 1979 Les Paul Custom (esta canción es un anuncio de 7 minutos, pero si te gosta tool, lo vas a gozar)