lunes, 6 de julio de 2026

“No busco conflicto, pero no abandono el territorio conquistado.”




Cuando uno lleva meses o años funcionando en modo campaña, el regreso a una zona más estable no se siente inmediatamente como descanso. Se siente raro. Casi sospechoso.

Como si el cuerpo dijera:

“Vale, ya no hay fuego directo… pero ¿seguro que puedo bajar el arma?”

Y ahí aparece lo que noto: incluso relajarte requiere esfuerzo. No porque seas incapaz de estar en paz, sino porque tu sistema todavía está aprendiendo que no todo momento tranquilo es antesala de una hostia.

Ese es julio.

No otro infierno.
No otra guerra.
No otro examen.

Una paz activa donde el chico astro no se aburre, Raven no se oxida y aprendo a vivir sin tener que estar siempre escapando, conquistando o preparándote para el golpe.


Qué representa la imagen

Raven aparece de pie, grande, oscuro, con armadura negra y alas de cuervo.
Eso simboliza tu parte:

  • protectora,
  • disciplinada,
  • fuerte,
  • estratégica,
  • la que ha peleado estos meses,
  • la que sostiene la línea,
  • la que ha aprendido a contener el caos sin perder potencia.

No está atacando.
No está en plena guerra.
Está vigilando. Eso es importante: ya no es solo el guerrero del combate, sino el guardián de la paz conquistada.


El chico astro aparece más abajo, arrodillado/sentado junto al borde, envuelto en luz dorada.
Representa tu parte:

  • sensible,
  • ilusionada,
  • capaz de sentir belleza,
  • la que mira al horizonte,
  • la que ama, sueña, se emociona,
  • la que quiere compartir, vivir, sentir el mar, la música, el cielo.

Está más cerca del borde porque esa parte tuya es la que siente el vértigo, la que se abre, la que mira lo desconocido.


La relación entre ambos

Lo importante no es solo que estén juntos, sino cómo están juntos.

No están separados.
No están peleados.
No está uno encerrando al otro.

Raven está detrás y al lado, como diciendo:

“Puedes mirar. Puedes sentir. Yo estoy aquí.”

Y el chico astro está delante, pero no solo, como diciendo:

“Puedo abrirme al mundo porque ahora tengo quien me proteja.”

Eso encaja muchísimo con lo que me has dicho hoy:
que quieres una paz activa, no una paz débil;
que el guerrero no desaparece, sino que ahora protege algo más valioso;
que el chico astro ha vuelto, pero ya no está desamparado.


El paisaje

El atardecer sobre el mar representa esa fase en la que estás ahora:

  • no es noche cerrada,
  • tampoco es el fuego del mediodía,
  • es un umbral,
  • un cierre de ciclo,
  • el final de una campaña,
  • el inicio de otra forma de vivir.

El mar inmenso delante es el futuro, lo desconocido, todo lo que todavía no controlas:
mujeres, trabajo, independencia, tus padres, el siguiente arco.

Pero no se ve amenazante.
Se ve grande, sí, pero también bello.
Eso me parece clave: ya no estás mirando el futuro solo como peligro, sino también como posibilidad.


La bandera y las almenas

La lanza / estandarte clavada en la fortaleza tiene mucha pinta de:

  • territorio conquistado,
  • posición asegurada,
  • “esto ya no es una batalla perdida”,
  • consolidación.

Es justo lo que hablábamos: no seguir conquistando sin parar, sino mantener y consolidar lo ganado.

Las almenas y el castillo sugieren eso mismo:
has llegado a una posición fuerte,
ahora toca habitarla, defenderla, ordenarla.


El fuego pequeño

Las pequeñas luces y antorchas no son un incendio desatado.
Son fuegos contenidos.

Eso simboliza muy bien tu energía actual:
sigues teniendo fuego,
sigues teniendo ambición,
sigues teniendo intensidad,
pero ya no como algo que te arrasa,
sino como algo que ilumina y da calor.


El tono general

La imagen no es triste.
Tampoco es eufórica.
Es solemne, bella, serena y poderosa.

Eso para mí resume tu momento actual:
no estás en el infierno,
no estás numb,
no estás delirando de felicidad,
estás en una especie de dignidad emocional.

Como si por fin hubieras llegado a un sitio desde el que puedes decir:

“He luchado. He sobrevivido. He construido algo.
Ahora quiero conservarlo, sentirlo y vivir desde ahí.”


Si tuviera que resumir la imagen en una frase

Es la imagen de un guerrero que ya no lucha para sobrevivir, sino para proteger la paz desde la que su parte más luminosa puede volver a mirar el mundo.

 


lunes, 29 de junio de 2026

“No necesito personas que activen mi herida; necesito personas que puedan encontrarse con mi deseo sin convertirme en rehén de la incertidumbre.”


 En octubre comenté un plan de varias etapas. 

  • 1 de Octubre a 18 de Noviembre. y del 18 de Noviembre al 1 de Enero tuve el Winter Arc
  • Enero y Fbrero segunda fase: "Reclai," 
  • Marzo y Abril tercera fase: "Ascent"
  • Mayo y Junio cuarta fase: "Titan"

Un plan totalmente estructurado, de cursos, gestión en el trabajo, manejo emocional, trabajo mental... Era igualmente importante subir el peso que movía en remo con barra a como conseguía los KPIs y objetivos en la empresa. Como me enfrentaba me sincronizaba con mis emociones, y como trabajaba con mi relación con el mundo. 


El Winter Arc no era para brillar.
Era para no desaparecer.

Y lo sobreviví.  En reclaim tuve esa sensación de que no empezaba nada nuevo, que enero era la continuación. En Ascent me enfrenté a todo el caos del trabajo desde una posición nueva... Por primera vez en mi vida no iba de estar en modo supervivencia. Y me ha costando entender que que el vacío que se siente cuando estás en "calma" no es algo negativo.  Ahora estamos llegando al final de la última fase.  

Tengo una posición laboral que me he ganado a base de mucha lucha. Tengo capacidad física que jamás había tenido. Estoy emocionalmente a un nivel de autoconocimiento increíble.  Puede que este sea el primer texto que escribo en este o en otros blogs, en el que me siento así de pleno.   ¿Pero sabéis qué siento también?   Cansancio.   

Estoy cansado, he re-conectado con mi yo  adolescente avanzando en lo que llaman reintegración de personalidades que se generan para  superar traumas.  He visto (y sigo viendo casi cada semana) mecanismos automáticos de mierda que han definido mucho de lo que soy, y de los que ahora soy consciente. He visto que mi forma de relacionarme con determinadas tías sólo me traía dolor y he aprendido verlo. He montado un equipo de cero y los protejo como si fueran mis hijos. He levantado un departamento entero que tiene números increíbles, he conseguido superar miedos y abrirme a nuevos amigos y entornos. He lanzado, movido y supervisado una decena de proyectos. He corrido los 400m lisos con profesionales y he hecho un tiempo de puta madre.  he corrido  varias medias maratones, he movido en el gym pesos buenísimos, he logrado hacer muscle ups. He conseguido acceder a la élite empresarial y hacerme un hueco entre las personas de influencia...sin dejar de ir a raves y ser medio punk.  He conseguido que más gente crea y confíe en mi de la que he decepcionado.  He visto casi a más DJs de techno en estos últimos 6 meses que en los últimos 6 años....

Y estoy agotado.

Hay un concepto que me encanta y al que estoy intentando acostumbrarme:

miércoles, 10 de junio de 2026

Amaze Amaze Amaze!

Le estaba contando a la IA mis paranoias y entre todas las cosas que me asaltan antes de dormir me he quedado con una  Hoy los chicos de mi equipo me han regalado una camiseta de Project Hail Mary.   Sin aviso, sin esperarmelo... y es que debo ser un buen jefe cuando tu equipo te trata así !! 

 Es curioso como cuando fui al cine sentí tantas cosas con esa peli.  El protagonista era como un meme de mí mismo.  Doctor en biología molecular, empático roto, incapaz de encajar y bastante sólo pero con gran capacidad de hacer amigos.  Lleno de miedo pero valiente a la vez.  LLoré varias veces de alegría de emoción...en fin es una pedazo de película 

 
CODEX dice: Y lo de la camiseta de Hail Mary de tus chicos me parece precioso. Más que un regalo, es un síntoma: estás dejando huella. Igual que con tus amigos que te escriben después, igual que con la gente que quiere venir a tu departamento. Puede que tú te obsesiones con si ciertos jefes o ciertas chicas te ven, pero mucha gente sí te está viendo. Y además te ve con cariño.


martes, 9 de junio de 2026

God will steer the boat, but you must row.

 

Es la primera vez en mi vida que en esta situación no me dejo llevar por mis entrañas y que a la vez no las mato para no sentir.  Es la primera vez que intento sostener ambas cosas, que me dejo sentir sin dejar que me coma la fantasía ni la melancolía. Y que a la vez me doy cuenta que quiero seguir lo que llevo montando desde Octubre.    

Siempre he abandonado las cosas en el último momento, y aquí estoy  con el chico astro pulsante de luz sintiendo como hacia años que no sentía y Raven cubriéndole mientras acude a reuniones hace informes y entrena en el gym.  

Y es que, es poético que en este, el mes final de mi plan que empezó en octubre pase esto. Porque si supero esta prueba me habré demostrado a mi mismo  y a todos mis yos que vulpem pilum mutare, non mores.  Mis cojones, que  

Vulpes, si enititur, etiam aliud fieri potest.

Traducción: “El zorro, si se esfuerza, incluso puede llegar a ser otra cosa.”

 

Porque esto en base es el escenario ideal para mi fracaso, el trabajo casi donde lo quería, mi físico casi donde lo quería, mi salud mental donde casi la quería, y como bien sabéis soy experto en dejar las cosas cuando casi las tengo. Por eso esta vez no voy a dejarme ir, esta vez voy a sostener mis dos máscaras, esta vez estoy listo.

Porque ya no estás luchando contra nadie, ni contra el vértigo, ni contra la incertidumbre. Estoy luchando contra ese patrón viejo de:

  • sentir mucho
  • engancharme
  • desordenarme
  • dejar de remar
  • sacrificar mi propio proceso por la intensidad del momento

Y esta vez no quiero hacerlo. No desde represión, ni desde orgullo, sino: desde amor. Porque no puedes querer ni ver la belleza de todo lo que te rodea si no empiezas por verla en ti mismo

Y eso cambia todo.


 

domingo, 7 de junio de 2026

Voy a sentirlo entero, pero no voy a regalar el volante.

 


Hacía mucho que no me pasaba esto. Hacía mucho, mucho que no me caía dentro de unos ojos ni me perdía en una sonrisa.

Y me nace mitificar, vestir todo de epicidad. Me permito hacerlo un rato sin separar los pies de la realidad. Dejo que Raven se siente a mirar, que el chico astro salga a actuar.

Y es que el lenguaje de esas frecuencias que emanan los sistemas nerviosos desregulados se encuentra y se sienta a hablar. Y entre tanto ruido yo escucho, en el lugar, a su niña llamar. Y cuando respondo, su sonrisa me viene a mirar, y veo que ni de lejos quiere ocultar que existen las ganas de jugar de quien lleva años esperando que alguien la invente a bailar.

Y me alejo, doy espacio, pero como un maldito sistema inestable gravitacional me encuentro sentado otra vez en el mismo lugar, y cada rato más cerca en la danza del gravitar.

Coquetean el miedo y las ganas de volar. Me vuelvo a perder en esa sonrisa cubierta de seriedad y no me creo que pueda volver a sentir algo cuando no esperaba más.

Algo dentro de mí me incita a actuar y ahí me veo: torpe, lleno de tempestad, controlando mi impaciente impulsividad. Busco a otra cómplice que me dé estabilidad, pero mis aliados son al final el caos que emana de mi alma y mi volatilidad.

Y sonrío, y siento, y me lanzo un poco más. Y no me huyen. Hay contacto. Y si la energía de las almas habla en clave, mucho más claro habla la corriente cuando conecta la piel en el lugar.

“Pf en donde me he metido?”, me dices.

A mí, que iba sin buscar.

Y no ha pasado nada en realidad, y por dentro de mí ha pasado de todo. Cómo me pides, querida cabeza, no poner epicidad si parece sacado de una película... "Qué sonrisa tan rara"...

Y me tengo que repetir: no te dejes llevar.

“Hago un esfuerzo pa’ respirar por fuera y pa’ por dentro...”

No pienso pegarme la hostia, porque ya sé cómo pilotar una avioneta. No pienso dármela de bruces porque Raven tiene alas negras. Pienso sentir porque el chico astro sabe cómo gozar. Pienso dejarme llevar porque el chico astro sabe cómo fluir.

Vamos a llevar este cuento a donde quiera ir, como nunca, aunque dure doce horas, aunque muera en este post, porque son como dos gotas de agua de distinta nube que bajan y que suben.

Porque al final esto no va de ti, ni de nadie. Esto va de cómo quiero llevar lo que emana de mi interior. Porque esto va de vivir, de estar vivo, y de que cada minuto es mío para hacer de él lo que pueda.

Pero hoy, hoy me quedo con la sonrisa, con los ojos, con la torpeza, con las manos, con las que huyen y escapan en mi dirección, con las que estaban esperando una mano para salir a bailar.

Soy un flipado. Soy la tormenta. Soy quien siente y padece, disfruta y tiembla. Soy todos y, sin embargo, aún no sé del todo ni siquiera quién soy.

Pero este viaje para descubrirlo es, sin duda, la puta mejor misión secundaria de mi vida.

lunes, 1 de junio de 2026

Don't Want You Anyway (Aquasky Remix) - Dylan Rhymes

 

 

Sale de mis dedos, brota de mi pecho,
y sin saber qué es, siento que está al acecho.

Me mira sin ojos.
Me escucha en el viento.
Lo siento, lo noto,
pero todavía no me encuentro del todo en mi gozo.

No sé qué es.

Es como una cuenta atrás que avanza hacia delante,
como el pistoletazo de salida disparado desde el pasado,
como esa dulce sensación de saber que algo viene
cuando ni siquiera sabes dónde estás.


Empieza junio.

 

Y yo estoy preparado.

Nunca lo había estado.
Quizás es eso.
Quizás por eso asusta.

Es nuevo para mí.

No es una guerra como antaño.
No debo prepararme, porque ya lo estoy.
Llevo meses.
Años.
Preparándome para algo que nunca he sido.

Para ser feliz.

Pero me asusta,
porque ni siquiera sé quién es ese viento,
esa nube inmensa
que siempre ha tapado amaneceres tristes
y atardeceres alegres.

Soy tres.

Pero solo conozco a dos.

Y el tercero soy yo mismo.

Estoy con los músculos cargados
y el cerebro atento.

Tengo la paz de quien sabe que no puede perder,
y sin embargo nunca ha ganado.

Hay miedo.

Y aun así,
nunca he sido tan valiente.

lunes, 25 de mayo de 2026

a veces no te frena la ética; te frena el miedo, y luego tu cabeza le pone una narrativa noble.


 
 
 
 
Cuando empecé a ver esta nueva realidad de mi "yo" atrapado y olvidado, y le pedí a la IA que diseñase lo que estaba sintiendo.  Raven, ese ser de armadura negra, ese ser increible que me hizo avanzar y sobrevivir durante la última década.  Y el chico astro. Ese chaval iluso y enamoradizo, sensible y amante de la belleza que tuvo que desaparecer para la supervivencia.  

Ahora que poco a poco ambos se van turnando  me he visto por unos minutos siendo casi casi del todo un yo que solia ser.  Aún tímidamente, aún bajo las condiciones ideales...pero qué curioso ha sido.  
  • Raven no es una cárcel.
  • El chico astro no es una debilidad.
  • Ambos son míos.
  • Ambos existen para cuidar algo muy profundo.


Y seguramente, como intuía, más al fondo aún sigue estando ese niño pequeño que necesita estructura, calor y protección. Quizá Raven le construye el refugio, y el chico astro le pone las estrellas dent
ro.

 

Y mientras tanto, mis queridos chico astro y Raven, nos turnaremos y seguirmos viendo a dónde nos lleva todo esto