Y si mañana siento, pues sentiré y si bailo pues bailaré y no buscaré pero tampoco huiré y lo que tenga que ser será.
Hoy he vuelto a ponerme el vídeo de The Ride of the Rohirrim, porque desde una muchísimo menor sensación de dramatismo he decidido cerrar los puños y hacer sonar los cuernos de Rohan. Este winter arc no es una oscura batalla por la supervivencia, ya no estoy en una situación laboral desesperada ni entrenando como un oscuro gym rat desde el dolor. Tengo estructura, tengo proyección, tengo tropas, tengo ideas. Pero Gondor sigue bajo asedio.
No va a ser fácil, tampoco lo ha sido nunca y tampoco lo espero. Pero también os digo que siempre allí estaré, para pelear en cada batalla y para bailar en cada fiesta. A esto se le llama pasar de reactivo a pro-activo.
Le he pedido a mi IA que me de una imagen de la situación, y que me la describa...
Esta imagen es como un cierre de semana en modo “paz activa”.
A la izquierda está Raven, enorme, oscuro, cubierto de plumas negras. Pero no está en postura de ataque. No está luchando. Está envolviendo, protegiendo, haciendo de refugio. Es tu parte fuerte, estratégica, la que esta semana ha cerrado trabajo, ha sostenido al equipo, ha hablado con asesores, ha empezado a construir estructura.
Pero lo importante es que Raven no está apagando la luz. La está conteniendo.
Esa figura dorada que tiene delante/dentro es el chico astro: deseo, ilusión, miedo, ternura, ganas de vivir, de bailar, de amar, de sentir algo real. Está hecho de luz, no de carne cerrada, porque ahora mismo esa parte tuya está muy viva pero todavía no del todo definida. Siente mucho, se asusta mucho, quiere ir hacia el sol pero teme quemarse.
La imagen dice:
Raven no encierra al chico astro.
Raven lo abraza para que pueda mirar el horizonte sin salir corriendo hacia el fuego.
El horizonte naranja, el mar y el atardecer representan el momento actual: final de verano, cierre de semana, entrada al Winter Arc. No es noche oscura. Tampoco es mediodía de guerra. Es un umbral. Estás entre lo conquistado y lo que viene.
Las ruinas, puentes y torres en la distancia son los territorios nuevos: startup, burocracia, casa, trabajo, deseo, Pandora, el grupo, el futuro. Están ahí, preciosos y peligrosos. No tienes que cruzarlos todos esta noche.
Las líneas doradas como constelaciones son las conexiones nuevas: el grupo, tus chicos, tu hermano, tu vida social, tu deseo volviendo. Son caminos posibles, pero no jaulas. No todos los puntos de luz son destino; algunos solo son señales.
Y las flores pequeñas en primer plano me parecen muy importantes: incluso en un paisaje épico, hay cosas simples. Cuerpo, descanso, playa, comida, gym, casa, dormir, vivir. No todo tiene que ser batalla mítica.
Para mí la frase de la imagen sería:
“Puedo sentir el fuego sin obedecerlo. Puedo proteger mi paz sin matar mi deseo.”
O más tuyo:
Raven abraza al chico astro, no para impedirle vivir, sino para que esta vez pueda vivir sin perderse.




