sábado, 29 de mayo de 2010

Georgia ( 6/4 )




El jardín de los Gruñidos




Caminar entre las tiendas de campaña y las chabolas no era cómodo, a cada paso sentía que violaba la intimidad de sus habitantes, sus mundos estaban a unos milímetros de tela de separación del exterior, el frío, la humedad, y las miradas no deseadas entraban y salían de las tiendas con total impunidad... No era un lugar que me agradase lo más mínimo, pero no tenía muchas opciones a parte de seguir caminando sin destino.

La noche estaba casi encima, el intenso atardecer asomaba tras las nubes en el horizonte, tiñendo todas las tiendas y los embarrados caminos de un naranja otoñal, momentos de extrema belleza dentro del más absoluto y desesperante caos. Un caos pausado y silencioso que dolía tanto como la más poderosa de las tempestades.

Mientras caminaba deslumbrado por el sol suicida que caía sin miedo sobre el océano horizontal vi a una chica. Era de fuego, fuego de su pelo, fuego del sol. Era fuego no sólo en su exterior, más tarde descubrí que también había fuego en sus palabras. Su cabello pelirrojo se encendía sin control a causa de los brillos solares. Nunca se me había dado bien iniciar conversaciones, algo tan simple cómo decir "hola" era para mí toda una odisea. Tenía la aptitud de un matemático, teórico del caos que no sabe sumar. Pretender lo complejo sin entender lo simple es siempre un problema.

Pero dada la situación, y una vez perdida toda esperanza no fue tan complicado hacer uso de la libertad.

-Hola, me llamo Raven. ¿Sabes donde podría encontrar comida y refugio ?

-Mmm Comida y refugio... Es curioso que preguntes por esas cosas, todo el mundo sabe que en este lugar no existe refugio, buscar aquí seguridad y tranquilidad es como pescar en el desierto. Así que supongo que si estás en este lugar...no es precisamente buscando un refugio.

-No exactamente, pero no puedo pasar la noche fuera, tengo que descansar para aclarar mis ideas. Tengo que pensar a dónde ir, qué hacer...

-Me parece que piensas demasiado, eres de los que nunca están aquí, de los que siempre están en su cabeza. De todas formas sígueme, cuando la luz se va todo el mundo se reúne en las carpas cerca del jardín de los gruñidos. Aquí nadie duerme, nadie come. Aquí nunca se descansa. Te llevaré para que veas y entiendas.

Caminamos durante bastante tiempo, hasta que en el horizonte aparecieron grandes carpas blancas, bastante descuidadas. La música sonaba muy fuerte y algunas luces bailaban peligrosamente mirando al cielo, cruzándose y peleando cómo espadas de luz. El camino serpenteaba entre las tiendas, que cada vez eran menos y en peores condiciones, conforme nos íbamos acercando a nuestro destino.
Por todo el camino, había gente sentada, con la mirada perdida en condiciones infrahumanas. Parecía que veían sin mirar, parecía que ya no existían dentro de ellos mismos. Que habían volado fuera de sus cuerpos a través de sus dilatadas pupilas. Su aspecto era triste, pero no parecían sufrir, ni tener miedo.

-Por mucho que los mires, ellos no te van a ver. Cada noche, en las carpas las mentes saltan al espejismo, las sustancias de los sueños fluyen y todos tratan de salir del barro. Son cómo hormigas entre la hierba que quieren ver las estrellas, cada vez que fluyen sus sueños y suben hasta la punta de la hoja más alta a la que pueden llegar, alzan sus brazos para tocar las estrellas. Pero terminan cayendo al vacío. Y así noche tras noche. Algunos nunca se recuperan de esas caídas, y quedan para siempre ausentes con la mirada perdida.


-¿Por qué lo hacen, qué esperan conseguir con todo eso?

-No hay razones absolutas para llegar a este punto. Creo que las circunstancias, las experiencias, y un sin fin de cosas... Cuando llega el momento dado nos dan el "cleep", pero ante todo hay que estar dispuestos, y sino queremos dejar que ninguna nube nos trague, tendremos que someternos hasta las sombras de nosotros mismos. Cuando llega el momento y no estamos dispuestos al cambio, cuando no saltamos del tren en la estación de nuestros sueños, el tren vuelve a acelerar y el resto del viaje lo pasamos fantaseando con haber saltado, quedamos atrapados en el pasado. Ellos y quizás nosotros estamos en esa misma situación. Por eso vamos a las carpas, la hierba más alta de este jardín salvaje que rodea los muros de la ciudad negra.

-Vamos, hay que darse prisa ya está casi apunto de comenzar, por cierto, aún no me he presentado, soy Lisensa

Tras estas palabras Lisensa aceleró el paso hasta que llegamos a la zona más alta frente a la muralla. Estaba compuesta por una colina muy suave que miraba de un lado al horizonte oceánico y del otro a la negra muralla de la ciudad.
Varios cientos de metros alrededor de la colina no había tiendas de campaña, sólo algunos puestos donde parecía que no vendían nada pero en los que la gente hacia pequeñas colas. La cima de la colina estaba coronada por tres grandes carpas, de las que salía la música con una fuerza terrible que hacia temblar el suelo.
Dentro, las almas y las mentes se contorsionaban, caían y se levantaban. Los cuerpos pululaban llenos de sudor mientras las mandíbulas bailaban otro ritmo que sus dueños. En todos lados la gente dilataba sus pupilas como si quisiesen vomitar su alma a través de sus ojos. Cada vez tenía menos claro el querer entrar, fui poco a poco reduciendo el paso hasta casi pararme, entonces Lisensa se giró y me miró

- Algo me dice que no debo entrar ahí, la gente que veo se ha perdido. Pero no perdido como pueda estarlo yo ahora mismo, están perdidos incluso dentro de si mismos, no se que ocurre ahí dentro, pero no creo que entrar sea una buena idea.

-Es increíble como nos desbordamos a veces ante situaciones, que más que nada tienen que ver con nosotros mismos, algo dentro de nosotros nos da señales de alarma , algo grita en nuestro interior que reclama atención, y todo depende de nosotros. Ahora estás perdido, solo, dudas de la misma realidad, dudas de lo que ves, de lo que sientes. Pero ante tanta duda, lo único que prevalece en ti es el miedo. No la curiosidad. la esperanza, el cansancio, o cualquier otra actitud. Sólo te dejas llevar por el miedo. El miedo a la sala de fiestas, el miedo al fuego, el miedo a la soledad, al espacio cerrado, el miedo a perderte, incluso el miedo a ser feliz. El miedo no es motor de nada, el miedo es el freno universal. Y tu parece que te has convertido en todo un experto en frenar.

-Pero mira esa gente.. tengo que pensar lo que voy a hacer, aclarar mis ideas, no se que es lo que debo hacer...

-¿Lo que debes hacer? Pero si nunca has hecho nada, dejarse arrastrar por la corriente no es hacer, es "no-hacer" estás dejando marcar tu vida por las decisiones que NO tomas, por eso siempre entre hacer o no hacer, ¡ siempre hacer ! ¡ Acción, acción, acción ! ¡ Vamos !


Las carpas estaban rodeadas por el jardín de los gruñidos, allí la gente que había agotado todas sus fuerzas descansaban en un extraño estado, gruñían pues aún con sus cuerpos consumidos y sin fuerzas, sus mentes estaban completamente llenas de fuerzas. Esta situación los obligaba a salir de sus cuerpos, a quedar catatónicos, a soñar despiertos y disociarse casi completamente.

Sentía un miedo nuevo, un nerviosismo terrible, en mi estómago las ansias se mezclaban con el miedo a lo desconocido, la noche ya había caído casi completamente y dentro de las carpas las luces, la música electrónica y los cuerpos casi autómatas se mezclaban en un nuevo estado de la materia. Dudé durante unos instantes, pensé en todo lo que había pasado hasta ese momento, sentí un mundo de desconsuelo en mis entrañas, entonces Lisensa me cogió de la mano y dijo:

-Vamos, ¿qué puede pasarnos?, ! no te adelantes ! Ese es tu problema, nunca estas aquí, siempre estas mas allá o sumergido en tus miedos y dolores anteriores. Ahora estamos aquí enfrenta lo que tienes delante, disfruta. Sabes, si caminas lo suficiente, llegaras a alguna parte. Pero si sigues así, siempre estarás a la merced de la corriente, y probablemente no llegues a ningún sitio, terminarás donde termina todo lo que la corriente arrastra, en un mundo de escombros y caos. Pues no todos los que se dejan llevar terminan en una isla tropical, algunos ni tan siquiera vuelven a tocar tierra.

Dicho esto, tiró de mi mano y entramos en las entrañas de la noche, los sonidos, los gruñidos, las luces... Todo comenzó a girar, sentí como el cansancio el dolor, las dudas y mis miedos desaparecían, me alcé de mi cuerpo a la inconsciencia más consciente que jamás hubiese sentido, me vi a mi mismo y él me vio a mi. Nos miramos y conversamos como antaño.


Atardecer en las carpas de Creamfields 2008

miércoles, 26 de mayo de 2010

Un enfoque conceptual

La ausencia de retroalimentación, es una respuesta en sí misma 



TDAH

"El tiempo se me escapa y nunca consigo alcanzarlo. Eso que tú llamas tiempo y que manejas de forma natural, yo no lo tengo"
. R. A. Barkley Sobre el TDAH.


Música para la metalectura


Es de esas frases que cuando la ves piensas que lleva toda la vida esperándote, la puedes hacer tuya y aplicarla a cada instante de tu vida. Hoy me han preguntado "¿cómo es?". Y aunque tenia las sensaciones y anécdotas...no podía explicarlo.

No me limito a ser una versión acelerada y descontrolada de una persona normal.
Tampoco me limito a ser distraído a lo concreto e hipervigilante a lo que rodea lo concreto.

Para mi definirme y sonar comprensible implica definiros de normales, y a partir de ahí, ir poniendo los datos que me separan de vosotros, pero no lo siento así.

Siempre os he visto a vosotros cómo los raros, quizás por eso me pasé tantos años de tribu en tribu urbana, pensando que habría una de "normales para mí". Pero con el tiempo terminé desencantado y perdí la esperanza, en ese momento quizás si me sentí raro y diferente. Lo bueno es, que tantos años pasando de un grupo social a otro, tantos años observando comportamientos y aprendiendo a imitarlos me ayudaron a entenderos a la perfección. Y me adapté, cuasi-negándome y haciendo uso del teatro y la contención.

He tardado mucho y mas me ha costado, dejar de sentir la necesidad ser igual al grupo de gente que me rodea. Ahora en ese aspecto soy feliz totalmente, la gente sabe como soy y tienen eso que tanto buscaban una razón una explicación a mis impulsos y necesidades, a mis caprichos y excentricidades.

Pero hoy mirando y leyendo me he dado cuenta que no tengo casi nada conseguido aún.

El proyecto Hiperactivos pretende, sobre todo, provocar la reacción de las autoridades académicas. "Debe asegurase la igualdad de oportunidades en las escuelas, es decir, allanar el terreno para que estos niños tengan las mismas posibilidades que el resto. Que el éxito o el fracaso dependa de otros factores, no de su TDAH", reclama Pescador



Muchas veces he pensado que sería ahora de mi vida si desde un principio me hubiesen ayudado, si no tuviese que tenido que esperar hasta ser capaz de cuidarme yo mismo. Mirando las recomendaciones que hacen a los colegios en EUA, puedo casi imaginarlo...

Los colegios públicos de EE UU exigen desde 1991 identificar a los niños con TDAH y comprobar si el trastorno interfiere en su desarrollo. "Una familia puede emprender acciones judiciales si un colegio les atiende mal", dice el doctor e investigador Russell A. Barkley. Éstas son algunas de sus recomendaciones:

- Un especialista. "Cada colegio debe tener a un profesor experto, que es el responsable de los niños con TDAH en el centro. Recopila información, está en contacto con los padres y da pautas al resto de profesores".


Bueno, en mi querido colegio, Los Salesianos de la Santísima Trinidad. En los que pasé desde los 5 años hasta los 18. No tenían de esto, supongo que tampoco en otros colegios, allí sólo querían a niños élite o a hijos de padres que pagasen bien, y aunque algún que otro profesor quizás si me ayudara y me dejara un buen recuerdo. La atmósfera reinante y la conclusión final fue desastrosa y negativa.


- ¿Repetir curso? "La gente cree que si un niño con TDAH no presta atención, lo mejor es que repita curso. Es una idea muy incorrecta. Los chicos se vuelven más agresivos y las chicas, más depresivas y retraídas. Rompen las pocas relaciones que tienen y pierden motivación. Cuanto más pequeños, más daño se les hace".


Esta parte, me parece que fue la que me hundió del todo, la primera vez que repetí fue en primero de Bachillerato. En la ESO fui pasando con pocas dificultades, alguna ventaja tenía que tener estar separado por "futuro aparente" en una clase los niños más prometedores, en otra los mediocres, y a la tercera la basura. Y claro ya lo dicen, las flores resaltan más en la basura, así que por esas me salve de repetir, que no de pasarlo muy mal rodeado de aquella gente.

Cómo iba diciendo, cuando repetí la primera vez sentí algo terrible sentí que me quedaba solo. Veía a todos los que llevaban conmigo tantísimos años avanzando y yo... Yo era incapaz. Me deprimí muchísimo, mis únicos fuertes en aquella época consistían en la filosofía y la biología. Horas de las que disfrutaba muchísimo, mientras tanto, química, matemáticas, lengua... eran un infierno desolador para mi. De todas formas, en los recreos y siempre que podía iba a ver a mis amigos, hasta que llegó selectividad y desaparecieron. Entonces la soledad pasó a ser algo más que una sensación.

Al año siguiente, no tenía a casi nadie. Mi único "amigo" era otro al que los de la clase no se acercaban mucho por ser "cani, poki, agitanao, peligroso" o como queráis llamarlo. El caso es, que tantos años en clases con gente que no quería estudiar me ayudaron a empatizar con gente así. El único problema de mi compañero era, que su novia estaba en la misma clase. Así que bueno podéis imaginar que pasaba muchas horas en mi mundo interior y poco más. Nos sentaron al final del todo pegados a una esquina. Y aunque nos cambiaron varias veces de aula, siempre ocupé el mismo sitio, el de la basura, el sitio de los que sobran. Además para rematar, ese año volví a repetir, con tres asignaturas.

Ese verano tomé la mejor decisión de mi vida, cambiarme a un colegio público.


- Dosificar el trabajo. "El niño con TDAH está incapacitado y no debe tener tanto trabajo como uno normal. Dos maneras de hacer esto: rebajando el número de problemas que tiene que realizar, o fraccionando el trabajo. Si hay 30 problemas de matemáticas, no debemos dárselos todos de golpe. Dile: 'Te doy estos cinco. No puedes levantarte hasta que no los termines, me los traes y te daré otros cinco".


Al ser más pequeño este problema lo tenía continuamente. Ante una cantidad de ejercicios brutal, yo no hacia nada. No los hacia, esa era mi única solución. Ahora que ya no soy un niño, al menos en el DNI tengo que tragar saliva y tirar. Aún así todavía tengo tendencia a escaparme y esconderme ante este tipo de situaciones.


- En primera fila. "Estos niños deben estar enfrente y cerca del profesor, en la primera fila si se puede. Colocarlos en la parte trasera de la clase para que no distraigan al resto de los alumnos es desastroso. Cuanto más aburrido sea el entorno, más hiperactivos se vuelven".

Este punto, que parece el más tonto de todos es para mí el más importante, antes os lo decía, a mi siempre me habían colocado al final del todo, o pegado a una ventana, otros profesores optaron por sentarme solo, o al lado del ser más tranquilo y aburrido que existiese en esa clase. Mi o mis pupitres eran casi como mis chabolas. Acumulaba cosas tenia mis historias eran un micro-clima donde me evadía de la clase.

Al llegar al colegio público IES Velazquez, hice lo mismo. Me senté al final. Era suficientemente mayor para hacer lo que quisiese, después de repetir dos veces y con mi historial. Me había convertido en uno de aquellos de las clases de "sin futuro" de mi infancia en la ESO. Además sólo tenía 3 asignaturas. (Química, francés y Biología) Así que me dediqué a no hacer nada. Iba y venia cuando quería, y la mayor parte de los días ni iba a clase. Tal como habían dicho en mi anterior y cristiano colegio," yo no valía para estudiar", o cómo decía mi antiguo profesor de química, "nunca iba a aprobar nada de ciencias, más me convenía irme a un módulo o a letras".


Pero un día la profesora de química llamó a mi casa, y me hicieron ir al siguiente día a clase. Me sentó en primera fila, todos los día me preguntaba al empezar por dónde íbamos, me iba diciendo datos que yo tenía que memorizar para ir recordándoselos durante la clase. E incluso, ¡ me incluía en los enunciados de los problemas !

Me encantaba, de pronto, la hora de química se convirtió en la mejor de todo el día, adoraba llevar todo al día, participar y que me nombrasen en los problemas. No me di cuenta, hasta mucho después, pero esa profesora me salvó. Reconstruyó en 1 año lo que otros habían destruido durante 15. Lo mismo puedo decir de la profesora de Biología que tuve allí. Me enseñó lo que no sabia, cuando se dio cuenta que tras 2 años repitiendo con mi asignatura favorita el temario no era un problema, el problema era el aburrimiento y mi forma de realizar los exámenes. Al anterior profesor de Biología nunca le gusté y siempre se las arregló para quitarme puntos o desmerecer mis intervenciones, pero nunca me dijo como mejorar.

Ante todo esto, el mejor regalo para dos profesoras que me cambiaron la vida, y la mejor forma de escupir a dos profesores que me consideraban basura era la selectividad. Y el día que salieron las notas fue... increíble, genial. No por la nota general que era una basura, la media de mibachillerato desastroso arrastró mi nota final a los más bajos niveles. Tampoco estaba contento por tener una nota buena que no excelente en algunas pruebas. Yo nunca esperé eso. Lo que de verdad me hacía increíblemente feliz era el haber devuelto a las profesoras lo que me habían dado. Y demostrar a todos los del otro colegio, que se habían equivocado con migo.

Ese 6'00 en química

Ese 7'75 en Biología

Por primera vez en mi vida sentí esa frase de Nietzsche

¿Qué es felicidad? — El sentimiento de que el poder crece, de que una resistencia queda superada.


Los textos son parte de este artículo: 1 y 2


Pensando después del rato que llevo recordando en la razón de empezar a escribir tan pausadamente este personalísimo y larguísimo texto... Me doy cuenta, que ese enorme camino que he recorrido, casi a pata coja, casi arrastrándome se me está haciendo muy largo. Empiezo a pensar que no tengo tanto tiempo, que no puedo tardar el doble de tiempo que todos en hacer las cosas, vuelvo a sentir ese asqueroso sentimiento de soledad, ahora que mis antiguos amigos empiezan a tener trabajos y vida. Mientras yo sigo atrapado entre libros, ejercicios y apuntes que soy incapaz de digerir.

Tengo miedo de llegar siempre tarde a todo, de sentirme siempre solo, de ser un inútil integral para todo lo que es importante en esta sociedad. de no ser capaz de conseguirlo si no es con la ayuda de las pastillas. Las malditas pastillas que no curan, que te convierten en ganado manso, que te llenan de ansiedad y cambios de humor, que matan la imaginación. No quiero finalmente tener que elegir entre: ser yo mismo y ser algo en esta sociedad.

Por eso, voy a seguir peleando voy a demostrar que puedo. Que podemos, y cuando algún día tenga voz. Voy a gritar para todos los que son cómo yo me escuchen y nunca nunca se sientan solos. Para que todos los "normales" acepten a los hiperactivos, para que no haga falta tomarse una pastilla si quieres aprobar y tener amigos.

TDAH/ADHD -DRD4 (alelo 7R)- temperamento incansable, enérgico, explorador, sensorialmente hipervigilante y rápidamente predispuesto a huir o plantar cara frente a eventos potencialmente peligrosos.

En ningún sitio, y en todos a la vez
Así somos, así soy.

sábado, 15 de mayo de 2010

Georgia ( 5/4 )






La Estación Gris


El trayecto llegaba a su fin, hacia tiempo que el tren se había posicionado prácticamente bajo la puñalada que la ciudad oscura producía en las nubes; aún así el paisaje no había cambiado demasiado.
En las horas que había durado el trayecto apenas había pasado un sólo pensamiento por su mente, estando la mayor parte del tiempo con la mirada perdida, la mente en blanco y una desagradable sensación de desconsuelo en su estómago. Era casi como si su mente hubiese corrido un triatlón, y ahora se negara a funcionar.

-"Te preguntas si todo lo que ha pasado es verdad o mentira, ¿cierto?"
Dijo una voz tras de sí.


Raven, sorprendido se giró hasta que sus ojos se clavaron en un señor que se acababa de levantar de uno de los asientos.

-"¿Quién es usted?", respondió Raven


-"Esa no es la pregunta, y en tal caso la respuesta no te iba a servir para nada. En tu cabeza hace unas horas estabas en una gran sala de fiestas, pero ahora te dicen que han pasado semanas... Si piensas en aquella sala, sientes que apareciste allí sin ningún recuerdo previo, sólo con sensaciones. Ahora estás en un tren, un tren que no recuerdas haber cogido, lleno de gente que no conoces, sin embargo las sensaciones siguen siendo increíblemente familiares, ¿verdad?"

-"Es como tener amnesia..."

-Hay diferencias entre la amnesia y tu situación. Podrías preguntarte si la sala era real, si este tren es real, si tu mismo eres real. Son preguntas obvias, pero de respuesta inútil. Igual que para el amnésico preguntarse si tiene o no esposa es algo lógico pero de respuesta inútil. Aunque a él le digan que la mujer de la foto es su esposa. ¿De qué le serviría si no alberga la sensación de amor o cariño? Sin la experiencia y los recuerdos, las vivencias y las sensaciones... Saber o no quien es su esposa no le solucionará demasiado su problema. Es más bien algo empático para nosotros mismos, le damos datos le contamos quién es él. Pero no podemos transmitirle las sensaciones que emanan de dichos datos.
En ese mismo punto, ¿de qué te serviría saber que la sala que recuerdas no era real? ¿Acaso convertiría este tren en algo más real?
O mejor, mira ese ocaso que cubre el horizonte y dime que sientes.

-Yo...siento tristeza, melancolía. Siento que el cielo se ha rendido y cae de rodillas ante lo inevitable.

-Y bien, que ese cielo sea real o no..¿cambia algo?, ¿No es acaso tu sensación suficientemente intensa aún con las dudas que tienes? A veces poco importa que un amor sea o no real, que un sueño sea o no real. A veces las sensaciones que de esos sueños escapan son en base lo más real que tenemos en la vida.


Mientras ambos discutían, el tren empezó a reducir velocidad. La primera parada estaba muy a las afueras de la ciudad, aún en pleno yermo. Sólo la constituía un andén desierto y un viejo banco de metal.
Tan pronto como el tren paró y abrió las puertas el misterioso hombre se despidió y se apeó en el solitario andén. Raven ni tan siquiera pudo descubrir su nombre, sólo su acento italiano el bigote y su pelo canoso habían quedado como recuerdo de su conversación.


El tren Yersinia reanudó su marcha tan pronto como las puertas se volvieron a cerrar. La siguiente parada estaba ubicada en el cinturón exterior de la ciudad, unos suburbios compuestos casi enteramente de tiendas de campaña y chabolas a medio construir. Más que aspecto de mal barrio el lugar aparentaba ser una zona de refugiados de guerra, el color predominante el marrón claro, los verdes oscuros y el rojo del metal oxidado. Los caminos de tierra como caóticas raíces fasciculadas que se hundían hasta los muros de la ciudad, era un lugar bastante peculiar, e incluso en todo su caos se apreciaba un cierto orden.

En pocos minutos el tren comenzó a cruzar entre las primeras lineas de tiendas, la gente casi ni lo veía, sus ojos estaban vacíos, sus pies sucios del barro que la infinita cortina de agua producía. Pronto se hizo patente que había muchísima más gente de la que a una primera vista se pudiese imaginar. Eran hordas de personas, mentes que no estaban ni fuera ni dentro. Que no pertenecían ni a los durmientes ni a los despiertos...
Un sentimiento de angustia y nerviosismo empezó a envolverle justo al notar que el tren paraba, Raven sabía que que esta era su parada.

Un pequeño edificio, oscuro y descuidado con rejas rojas, en el andén un señor uniformado y de expresión cansada hacia señales al tren para que parase. No pasó demasiado tiempo hasta que el tren se hubo detenido completamente, la puerta se abrió y un sonriente señor indicó que era la hora de bajar.


-"Bienvenido a la estación gris, espero que su estancia en el campamento Wahlund sea de lo más agradable. Yo soy Hardy Weinberg jefe de la estación."


-Yo soy Raven, encantado.


En un principio, y una vez el tren volvió a continuar su camino, Raven no sabía que hacer o que pensar. ¿Buscar techo?, ¿Un nuevo destino? Ni siquiera sabía donde estaba, ¿cómo iba a saber a dónde quería ir?


-Verá estoy... perdido, bueno quizás para estar perdido uno tiene que no haber estado perdido en algún momento. Realmente no tengo la palabra exacta que defina mi situación, no tengo un hogar, una tierra. O mejor dicho, no sé ni siquiera si la tengo, la verdad estoy bastante confundido y este lugar no mejora la situación


El jefe de la estación lo miró con expresión de desaprobación...

-¿Perdido? Eres de esas personas que pierden el tiempo, y se lo hacen perder a los demás, haces preguntas que no son claras. que no son concretas. Esperas que los demás hagan las preguntas por ti, y además te respondan. Esperas que los demás hagan todo el trabajo y tu sólo tengas que dejarte arrastrar por la corriente. Me apuesto algo, a que eso es lo que has estado haciendo hasta ahora. Dejar que todos decidan por ti, dejar pasar los acontecimientos y no plantar cara a lo que no te agrada.


A Raven no le quedaban fuerzas ni argumentos para defenderse, así que se limitó a bajar la mirada y seguir escuchando, en el fondo parecía que el viejo jefe llevaba mucho sin hablar con nadie y estaba disfrutando con la lección.


-¿Ves toda esa gente? La mayoría no sabia lo que buscaba, no lo tenían claro. Muchos buscaban dejar de sufrir, otros querían ser más libres, algunos se movían por simple curiosidad...otros tan sólo venían siguiendo a la masa. Pero buscasen lo que buscasen han terminado aquí. Después de todos estos años he llegado a una conclusión. Quienes están aquí tienen algo en común, y no son sus deseos, sus sueños o su forma de ser. Todos se movían buscando "algo" Pero no sabían que era ese "algo". La mayoría lo ornamentaron. Buscaban más gloría, buscaban entender mejor el mundo, o simplemente sentían que algo no encajaba en el su vida, que algo fallaba, pero no sabían de que se trataba. Su punto en común era ser diferentes, no estar adaptados a la norma, no aceptar lo que les tocaba vivir. Incluso aquí tendrás que seguir buscando y tratando de entender, así que no pierdas más el tiempo con cuestiones de fruto y céntrate en la raíz.


Incoherencia. Esa fue la primera palabra que le vino a la cabeza a Raven, pero no llegó a materializarse, quedando entre el pensamiento y la garganta. transformándose finalmente en un frío

"-De acuerdo"

Con esto, Raven emprendió la marcha a través de las tiendas, caminaba rodeado de triste indiferencia, de personas que no entendían las razones de su sufrimiento, y por lo cual no sabían como ponerle remedio. Autoengaño e incoherencia eran en base sus únicos compañeros.


"Mirada desde el tren Yersinia, Georgia", foto retocada por mamimi.

viernes, 14 de mayo de 2010

Portal - Still Alive (Lyrics)

Insigne recreación del caos en post de la similitud adversa, lo sabes pues yo lo se. ¿Y qué esperabas que iba a suceder? Es lo de siempre es el té con té. Lo mismo ocurre lo mismo piensas, y te desprecio, del amor al asco hay un paso, y ahora todo es lo que no fue. Si, se me ha ido de las manos, es causa y a la vez razón para tirarlo a la papelera.
Vuelvo a soñar contigo, e incluso me besas y me dices cosas lógicas. ¿WTF? Sueños racionales y vida irracional ¿A dónde vamos a llegar?

Es la estafa de la realidad, es el engaño de la humanidad, es un barro que te llega a las rodillas y no sabes en que momento te va a cubrir hasta el cuello. Es una muerte rápida y una vida lenta. ¿Y qué? Yo venzo la inercia y la indecencia, canto y salto. Espero el desespero en tus ojos. Y cuando el cansancio me llega, duermo y amanezco ! No busques sentido a lo que no lo tiene, es como una canción compuesta por una IA que adora matar y hacer pasteles:

lunes, 10 de mayo de 2010

Cierra los ojos si te da miedo



Has dado la vuelta a todo en unos segundos. Y yo...y yo no se que decir...

Se que siento, pero eso...tampoco puedo ponerlo por escrito

..No estoy acostumbrado a quedarme sin palabras María

viernes, 7 de mayo de 2010

Takk

Yo, el último día de vida de mis trenzas, Sadviking



"Que nada me interesa de alrededor
y me subo a lo más alto de la locura,
me encuentro a mi princesa hablando con la luna
echándose carreras a ver quién es más puta."


Lo genial es que estoy haciéndome más fuerte, no lo quiero decir muy alto, por miedo a equivocarme, me encanta la sensación....La sensación de aprender, de que mejoro. La sensación de la espiral.

Quería pensar como me he ido haciendo fuerte, en gran parte es por mi forma de ser, está claro que el que no quiere aprender, no lo hace. Que el que ignora sus fallos nunca mejora, pero la otra gran parte, los palos, las sensaciones, la experiencia fuera aparte de cómo aprendiese yo de ella; mi mundo, mi vida, las traiciones, las amistades, los que me rodean.... Vosotras.

Podría empezar con esos amores imposibles de la infancia, pero por muy intensos que me resultasen era unidireccionales, y como tales no van a contar en mi experiencia de hoy. El cuasi-primero de los no unidireccionales, fue el más fuerte el que más señal me dejó, del que más tardé en recuperarme. En aquellos tiempos, habría dado mis órganos, mi sangre y mi vida por ella, era algo irracional y enfermizo, hasta el punto de nublarme del todo y quedar ella como mi sol en la tormenta de arena, me obligué a madurar en meses lo que no había hecho en años, me enseñó a quererme, a ver más allá de las palabras, a pensar en otra persona más que en mi mismo. Que cada cual se nombre a si misma, la llamaré por su nick; Tsuki. Pero lo que más fuerte me hizo no me lo enseñó con su presencia, sino con su ausencia. En aquellos días, sentía en mi interior que no existía nada tras ella, que nadie me iba a querer ni a entender si no era ella.

Pero al irse vi que existía un mundo aún más grande, aprendí que nada se acaba cuando pierdes a una persona por mucho que la quieras; que la vida sigue, que el mundo continua girando, y tu danzando sobre él.

El detalle, lo oculto, la esencia. El alma el sonido, el color, lo que está fuera de la lógica. Era como vivir en la peli de ameli, totalmente por sorpresa, emocionante, divertido empático, genial. Mamimi, Es la única que nunca me hizo sufrir ni lo más mínimo. En base, todas las cagadas fueron por mi parte, y mi forma de ser; pero aún así siempre ha estado desde el primer al último momento, para leerme, escucharme y entenderme. Nadie entiende la suerte que supone eso, en un mundo en el cual cuando una semirelación termina, todo queda en la nada, en el rencor en el olvido. Ella ha seguido siempre aquí, dándome mucho más de lo que yo le devuelvo. Sin duda el mejor año de mi vida lo patrocinó ella. Cambios, cambios y todos a mejor... Sin duda he aprendido, que cuando alguien merece la pena, pase lo que pase siempre sigue estando ahí, no desaparece ni se evapora, no hay un pasar la página si de verdad merece la pena.


Mi pequeña" DSPRLD, vaya nick tienes niñata xD... Definirte fue fácil aquel día, casi transparente. Pero definir nuestra película virtual sin final es un imposible. No tienes ni idea de lo que significas en mi mente... La sensación de que he perdido la magia, la sensación de pensar que nunca más voy a volver a sentir nada especial, nada de verdad. Ese madurar, ni los reyes magos, ni el ratoncito perez ni el amor.... Todo mentira.
EN ese punto, que nada tiene valor, que vives por inercia, por casualidad y sin esperar nada, apareces y hablamos y hablamos, y entras en mi mente, entras en mis sueños, entras en mis fantasías, siento celos, vuelvo a volar, a temblar, a sentir la magia la incertidumbre, la locura, la irracionalidad. Vuelvo a poder hablar horas y horas y a pensar que podría envejecer con alguien. Y me pierdo en las fotos de tus ojos, los colores toman nuevos significados. Me enseñas que no se pierde, que la magia siempre está, me enseñas también a callar, a guardarme las cosas a estirar el juego y no ser tan transparente.

No es justo quizás quitar a otras que también me han enseñado, historias más cortas pero también intensas, que o me enseñaron pocas cosas, o cosas que es mejor no escribir.

La razón y el hecho de que me abra el pecho y os enseñe mis entrañas, es que ahora me siento lo suficientemente fuerte como para hacerlo. Estoy orgulloso de ello, me falta mucho-muchisimo por mejorar, pero ahora se que aprendo de mis tropiezos, que lo hago mejor. Y os tengo que dar las gracias, pues si no fuese por las cosas que me enseñasteis ahora mismo, estaría lloriqueando y escribiendo gilipolleces, por cometer los mismos fallos, tropezar con las mismas piedras... No más soles en la tormenta, no más estrellas en medio del océano. Una brújula, con eso me basta...¿Mi norte? Yo soy mi norte !

No busco una felicidad final, un premio final, disfruto del camino, disfruto con cada paso firme y con cada metro que avanzo; cuando mamimi me pregunto qué era para mí la felicidad, le respondí: "sentir que avanzo, sentir que mejoro..." Eso es la felicidad, y al menos esta noche; me voy a acostar feliz.

¿Qué es felicidad?
— El sentimiento de que el poder crece, de que una resistencia queda superada.

El Anticristo (1888) Friedrich Wilhelm Nietzsche

martes, 4 de mayo de 2010

Muchas breves gilipolleces

Una copa de Rioja y sonando Rob Dougan (Furious angels). Tenía razón en parte Sandra, quizás no todo sea tan espiral. Digo parte, pues según parece el único circulo le corresponde al mundo.


Para decirlo más claro, el mundo te pone las mismas pruebas, las mismas situaciones. Un mes para los exámenes, calor, y problemas de índole paranoide.
Es lo de siempre, se podría decir que es un círculo, ergo falla un detalle. YO, yo no voy en círculos, yo no sigo círculos, yo no soy un circulo en mi mismo.

Soy un chico espiral, pues nunca me rindo.
Soy un chico espiral pues sólo ansío mejorar, conocer, evolucionar
Soy un chico espiral....

¿Qué significa ser espiral?

Una persona espiral nunca se rinde, si fracasa, vuelve a levantarse. Si encuentra un muro lo derriba, si no hay camino lo hace con sus manos. Una persona epiral hace posible lo imposible.

Lo cual no quita que frene, que cambie de dirección para no volver a estamparme contra un capricho. Aún dudo si eres un capricho, o algo más. Dudo y al menos por ahora no creo que salga de esa duda. La incoherencia de nuestras palabras, más de las tuyas por supuesto. La incoherencia de los gestos. El teatro. Pero sobretodo el autoengaño... Es como si todo fuese transparente, como si pudiese ver por delante de lo que ocurre, y ni me entren ganas de molestarme en intentarlo. Si no me sorprendes, no me interesa.

Es más simple de lo que parece, todos sabemos a un nivel profundo lo que queremos y lo que tenemos que hacer. Sabemos pero a tan profundo nivel es muy fácil echar tierra y tapar esa sensación

A ese enterrar verdades se le llama autoengaño. Pero las verdades son como los zombies, al final salen, te muerden y te comen vivo.
Yo todo esto lo veía, lo sabia... A ese mismo nivel, al nivel de casi subconsciente, la diferencia es que yo escucho a mis muertos, yo escucho a mis verdades, no quiero lidiar más con zombies. Lo cual no quita que desee con todas mis fuerzas equivocarme. Pero no parece que así sea.

Me afecta, si ¿para qué negarlo? Me gustas, si ¿para qué negarlo?. De negar ya te encargas tu. No es mi cometido, el mio es centrarme, impedir que todo esto me afecte, debe ser fácil, tampoco tenía demasiados planes en la cabeza. Era el primer sueño práctico que tenía, y cual práctico que es no dejó mucho sitio a fantasías infantiles. Podría escribir un buen rato sobre mis sensaciones, pero no se puede escribir sobre algo que...¿no existe? O quizás, que sólo existe en mi fantasía. Quizás estoy loco y me lo he imaginado todo... Juaz

Hacemos así, como que todo es mentira. Hago lo propio, como el que se lo ha imaginado todo. Hacemos como esos niños que cierran los ojos frente a lo que no quieren que exista.

No, mejor eso hazlo tu.

Si tuviese un corazón quizás me lo hubieses roto. Pero hay algo que estoy deseando de ver, espero estar presente el día que te atraviesen el hígado con la navaja de Ockham. Será sin duda digno de ver. Todo dicho desde el cariño, y la incomprensión.

Y es que no entiendo casi nada, aunque sepa que las cosas van a pasar, que son así y así han sido siempre, como cuando aprendes de memoria una ruta metabólica que ni sabes para que sirve... No, no entiendo nada. Me siento fuera de lugar, cual ballena que cae desde kilómetros de altura sobre un planeta extraterrestre.